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La Belle



MAQUETA DEL NAVÍO FRANCÉS DEL S XVII FAMOSO POR LA EXPEDICIÓN DEL CAVELIER DE LA SALLE EN 1684 Y EL POSTERIOR RESCATE DE SU PECIO 310 AÑOS MÁS TARDE EN LA BAHÍA DE MATAGORDA.

Según la documentación de la arquitectura naval francesa del siglo XVII corresponde a un navío de quinto rango nombrado como barcos largos que se asemejan más a barcos de carga de la marina comercial que a los de la marina de guerra real.

La Belle fue uno de los cuatro navíos que se aparejaron para la expedición francesa de Robert Cavelier, señor de la Salle para establecer una colonia en el Nuevo Mundo en la desembocadura del Mississippi en 1684. La Salle Salió de La Rochele con una dotación de unos 300 hombres para este proyecto. Pero por la incapacidad de establecer un rumbo correcto debido a la poca fiabilidad de las cartas marinas de aquella época, cometió un error de unas 400 millas y llegó hasta Texas donde se estableció fundando el fuerte de Saint Louis con la idea de más tarde por medio de una expedición terrestre encontrar el río Mississippi. Esta idea fue un desastre pues las enfermedades y los ataques de los indios diezmaron la colonia y de los cuatro navíos sólo quedó la Belle. Este último se hundió en una tempestad en el 1686. Un año más tarde la Salle fue muerto por uno de sus propios hombres en las tierras desérticas de Texas durante una expedición, su cuerpo quedó sin sepultura y devorado por las alimañas.

La tentativa de Francia de colonizar la parte Norte del Golfo de Méjico alarma grandemente a la Corona Española. Esta zona del Nuevo mundo se considera como de dominio exclusivo de España y los intrusos no son bien aceptados.

La Corona organiza once expediciones para encontrar el fuerte de Sant-Louis para destruirlo, pero finalmente cuando lo encuentran ya está en ruinas y sus colonos muertos o desaparecidos. Los españoles quemaron y arrasaron las instalaciones que quedaban en pie y más tarde, sobre las mismas ruinas, en 1722 establecieron un Presidio llamado Nuestra Señora de Loreto y Bahía de Espíritu Santo. También determinaron el lugar exacto donde se hundió La Belle que fue en la Bahía de Matagorda.

Esta localización exacta fue de gran utilidad para los arqueólogos que siglos más tarde, concretamente en el año 1995 o sea 310 años más tarde el equipo de Arnold sacó un cañón que por sus grabados se identificó la procedencia y el año del naufragio.

Se llevó a cabo una operación sin precedentes en la historia, ya que se rodeó el pecio con un muro doble de planchas de hierro clavadas en el fondo y luego se achicó el agua hasta dejar en seco la nave que estaba rodeada de lodo. Se recuperaron cañones, balas de mosquete, útiles de la nave y un esqueleto de uno de los tripulantes. Esta excavación fue llevada a cabo por la comisión Histórica de Tejas y se terminó en 1997 bajo la dirección del Dr. Jim Bruseth desde entonces la conservación de la Belle y un millón de objetos encontrados va a cargo de la Universidad de Tejas en Austin. El casco de la nave se volvió a montar en una piscina gigante llena de agua y productos químicos para sustituir el agua salada y endurecer la madera.

Por lo que La Belle es famosa no es por sus azañas o por su vida marinera sinó por el hecho de haber participado en la expedición de Robert Cavalier de la Salle, hombre frío y ambicioso nacido en Rouen en 1643, hijo de una familia acomodada que como era usual en la época estaba destinado al sacerdocio pero su ambición y su afán aventurero hicieron que se inclinara por la aventura.

LA MAQUETA
Escala 1:24

Los planos son los editados por J. Boudriot de la Colección Arqueológica Naval Francesa, muy detallados como suelen ser los de esta colección y a una escala muy agradecida para con los detalles.

La construcción se ha iniciado haciendo una plantilla de todo el perímetro con tablero de contramalla de 8 mm marcando a los lados las entallas de cada una de las cuadernas, proceso que debe ser muy exacto para no tener sorpresas posteriores. Luego se confecciona la quilla con una tira enmechada según la época y con todos los encastes exactos de asentamiento de cuadernas.

Las cuadernas se han marcado cada una de las siete piezas que la forman, haciendo fotocopias del plano recortándolas y pegándolas sobre planchas para cortarlas con la sierra de pelo mecánica cada una de las siete piezas, operación un poco tediosa por lo repetitiva pero en la que vale la pena poner mucho cuidado y no correr ya que si no se va al traste con el resultado final. Una vez todas cortadas se despegan las plantillas y se encolan dejando el desplazamiento que marca el plano en algunas cuadernas para el posterior lijado para que los forros se acoplen bien. También se refuerzan los encolados con algunos pasadores metálicos.

Una vez formado todo el esqueleto del buque con su proa y popa acabados, se empieza el forrado de ambos lados, hasta el cinturón de la primera cubierta. Luego, según la decisión que se haya tomado, que en mi caso ha sido forrar enteramente la banda de estribor y dejar en enramada vista la de babor. Tened la precaución como en todas las maquetas el revirado de la misma ya que al estar forrado más de un lado la cola tira mucho y puede deformar el casco, por lo que os recomiendo que no lo saquéis mucho del “potro”, o sea de la plantilla de cuadernas para evitar esto.

El modelo en sí no tiene mucha complicación y como he dicho antes la escala 1:24 es muy agradecida con los detalles. He decidido no arbolarlo, precisamente para no tapar detalles. Tampoco he forrado las cubiertas del todo para que se vean los encastes y colas de milano de los baos. Estos a la vez están conectados a la amurada por curvas de madera. En el fondo de la bodega hay unos cuartones para facilitar el escurrido del agua de los cables de ancla. Las bombas de baldeo conectan con el fondo de la quilla por unas aberturas.

El fanal de popa, los cañones y los mosquetones de borda están torneados a partir de barra de latón. El resto de herrajes están hechos con hilo o plancha de cobre.

He usado diferentes tipos de madera, según colores y texturas: el forrado es de peral, las cuadernas y baos de álamo y las tallas de popa y mascarón de proa de boj tallado con herramientas de mi propia fabricación como son gubias y formones, ya que para estos menesteres no se encuentran comercialmente.

El tiempo empleado en esta maqueta ha sido de unos nueve meses. El acabado final como suelo hacer con todos mis modelos es con cera, dándole varias capas y entre ella un pulido para darle bruñido. Utilizo este sistema desde que en una ocasión hace muchos años estropee una pieza al barnizarla, por defecto de la calidad del barniz o por una defectuosa aplicación, nunca más he usado el barniz.

Os animo a los que no hayáis hecho ningún modelo en enramada que lo hagáis, es muy gratificante y además es un reto. Mi próximo proyecto es hacer Le Fleuron, también por el mismo sistema.




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